sábado, 16 de junio de 2012

Ganas de hoy

Caminar, caminar, pensar, respirar, correr, mirar, observar, detenerse, volver a respirar, analizar, recordar, sentirse extraño, sonreír, ser feliz, estudiar, estudiar, estudiar, estar cansado, ilusionarse, creer que estamos bien, arrepentirse, olvidarse, descansar, volver a pensar, querer, no querer, disfrutar, extrañar, amar, agradecer, cambiar de vida, olvidar, irse lejos, volver, conocer, interesarse, soñar, tener pesadillas, pensar en los demás, pensar en uno mismo, querer con pasión, sentirse cursi, escuchar música, leer literatura, leer filosofía, leer historia, leer, extrañar, vivir, existir.








Somos verbos; nos conjugamos y nos conjugan.
Constanza.

viernes, 13 de enero de 2012

29. Diciembre


5:30 am
Santiago, Chile

Chile comienza a despertar, se abren los negocios y la gente, despierta hace más de un rato, espectante, observa, piensa, juega o existe.
Esperan el metro, estoy casi segura. Ese particular trabajo de quien abre las puertas, no solo del metro, las distintas puertas... simpático no? ¿Qué sería sin ellos? Nos quedaríamos eternamente esperando.
Me pasa ahora algo similar a lo de Frankfurt en Alemania e intento comparar el comportamiento de la gente. Es muy gracioso porque aquí no soy extranjera y me siento mucho más observada.
Al parecer la incoherencia me es inherente al escribir. Tantas ideas me rondan, incapaces de asentarse en un reglón de esta libreta.
Quizás tengo el síndrome de escritura temprana eterna, pero no me desagrada. Descubrí que las palabras, al escribir, tienen vida propia y se dan a conocer en el lugar, fecha y tiempo que ellas lo deseen; igual que las ideas... son superiores a mi y depende de mi boca que las menos pertinentes se escapen.

domingo, 8 de mayo de 2011

Relato de una extranjera.


Palabras.. ¿dónde están? ¿dónde está lo que antes consideraba expresión? Porque incluso pensarlo me suena exagerado. De una u otra forma eso sigue formando parte de lo que le cantaba al viento (o le decía). ¿Cómo puede ser que una cultura diferente, sin embargo, de personas con 20 dedos y dos ojos, te hagan cambiar un poco la forma de ver las cosas?. No sé si es bueno o es malo, por un lado me aleja de lo que siempre he sido, por el otro me hace sentir que siempre debió ser así. Buscar el equilibrio es la parte más difícil. No quiero que las palabras metaforizadas me suenen siúticas, al contrario, que suenen como una forma diferente de expresar lo que está dentro para que ya no siga allí, escondidas, vagabundas, sin saber donde establecerse. A veces buena música, el paso rápido del tiempo o la subjetividad de éste me hace volver, pero... ¿Realmente quiero o el hábitat me consume? ¡HÁBITAT! ¿qué es eso? una palabra que escuché ayer y me pareció adecuada para el tema en conversación que se desarrollaba en el momento. Calza justo, se acomoda al ser vivo que no vive en el suyo pero que de todas maneras sabe que volverá a él. ¿Y mientras? esperar y seguir conociendo.

Am Berge tat ich stehen, und schaute in das Tal, da hab ich sie gesehen zum allerletzten Mal.

martes, 15 de junio de 2010

por montones no nos fue mal


Realmente son tantas cosas las que una mano dispuesta a entregarse al teclado podría decir que numerarlas una a una sería una abundancia innecesaria, un desgaste que no tendría coherencia. Han pasado varios meses, por encima varias melodías, conciertos, aciertos, errores, pensamientos y locas ideas jamás concretadas; discursos hechos para quedar en la mente: los memorizas pero no los utilizas. Haz imaginado lo imposible y no ha pasado nada más que lo cotidiano, a veces es como si nada fuera a cambiar, como si pensar, pensar e imaginar locas situaciones carentes de credibilidad física no fuera satisfactorio o quizás la idea es disfrutar de los detalles (¡por supuesto!). Pero estamos fragmentados en distintos temas donde la congruencia entre ellos es el equilibrio perfecto pero inexistente. Consiste en tomar lo bueno, reunirlo e impregnarse de ello. Tomar también lo malo, agruparlo empuñado en una mano y soplar, soplar muy fuerte.. que se lo lleve el viento, que lo conozca la vida marina y se desintegre.

Simplemente, que nunca falte la necesidad de lanzar disparates por lo menos una vez cada tres meses: Hoy si quiero escribir.

viernes, 13 de noviembre de 2009

puntos sobre las ies

Que rara es la palabra seriedad cuando no la tienes asimilada, cuando no entiendes su significado y cuando finges realizar la acción sin comprender lo que quiere decir. "Estar serio" ¿qué es?... defínemelo RAE, explícamelo maestro; aunque realmente no sé si lo quiero entender. A veces fingir seriedad puede resultar seriamente divertido, ¡Te creen! actúas bien. Té, miel, frío... aproximación de lo inesperado, incoherencias letradas con sentidos ficticios, palabras necias entendidas por el myself; discursos locos, letras unidas... numeración de lo que tu sinapsis quiere manifestar, verbos siúticos, conjugaciones enajenadas, necesidad eufórica por conocer lo abstracto, confusión y melodías. Debe ser la hora, a veces el sueño no quiere perder pero tu yo es superior, es decir, definitivamente no dormirás y volverás loco a quien quiera entender estas proposiciones (en silencio finge realizar un ejercicio con tablitas de verdad)...

domingo, 25 de octubre de 2009

considerando que hace días el cerebro estaba congelado y que de un momento a otro encontró un estilo músical muy apto para un estado humano dificil de explicar, suena gracioso recordar cómo lucha la gente contra las moscas y no se preocupa de su interior, para que pueda salir al exterior y por lo menos tolerar a las moscas... aunque cueste.


nada más que eso, necesidad literaria.

jueves, 24 de septiembre de 2009

palabras ebrias


Siempre es lo mismo: muchos textos, mucho tiempo... todo adecuado; preestress innecesario, ganas intensas desperdiciadas, música ad-hoc, entusiasmo acumulado. Pero NO, letras y palabras que no dicen nada pero que te dejan en un estado de trance donde todo se replantea, nadie entiende nada pero el tambaleo de los dedos se tranquiliza, muchos peros pocas acciones; imágenes, recuerdos, melodías, falta de sinapsis, negación al abandono de lo cotidiano, para eso estamos: a lo que vinimos.